La sentencia de divorcio

El divorcio es el proceso por el cual un matrimonio pone fin a su vínculo conyugal de forma judicial. Para llevar a cabo este proceso deben transcurrir al menos tres meses desde la celebración del matrimonio, o de manera inmediata y en casos excepcionales, cuando exista cualquier tipo de riesgo para cualquiera de las dos partes o la de sus hijos.

A continuación hablaremos sobre las sentencias de divorcio y cómo infieren en los divorcios de común acuerdo y en las sentencias de tipo contencioso.

La sentencia de divorcio

La sentencia de divorcio es establecida por el Juez de instrucción, y es de obligado cumplimiento por las dos partes. Debemos tener en cuenta que no existen diferencias de proceso en los divorcios por mutuo acuerdo o los divorcios contenciosos, por lo que siempre será el juez quien decida la resolución de la misma.

Divorcios de mutuo acuerdo

En los divorcios de mutuo acuerdo, la sentencia aprobada por el juez se basará en el convenio regulador establecido por ambas partes. Esto quiere decir que se fijarán los siguientes puntos si el matrimonio tiene hijos menores de edad o con incapacidad:

  • Guardia y custodia de los hijos.
  • Régimen de visitas y comunicación con los hijos.
  • Atribución y propiedad de la vivienda familiar.
  • Pensión alimenticia y pensión compensatoria.

También podría darse el caso de que el juez apruebe la sentencia de divorcio pero no apruebe el convenio regulador, debido a la falta de acuerdo entre las dos partes. Cuando esto ocurre, se dispone de un plazo de 10 días para negociar entre ambas partes. Si dicho plazo transcurre y se sobrepasa, y tanto si se ha llegado a un acuerdo como si no, el juez deberá dar sentencia en los 3 días siguientes, resolviendo los conflictos según la situación personal y las pruebas aportadas por cada uno de los interesados.

Una vez finalizado, si se considera oportuno, se puede apelar la decisión del juez. En ese caso, el Ministerio Fiscal sería el encargado de recurrir la sentencia del convenio regulador en casos que atañan a la seguridad y resguardo de los hijos, pero en ningún caso podrá interponerse y recurrir sobre asuntos de la sentencia de divorcio en sí.

En el caso de que no haya hijos menores de edad, o con algún tipo de incapacidad, no habrá derecho a ningún tipo de apelación posterior.

Divorcios contenciosos

La diferencia entre los divorcios de mutuo acuerdo y los divorcios contenciosos es que, en el caso de estos últimos, no se entrega ningún Convenio Regulador por ambas partes. Esto quiere decir que no existe ningún tipo de acuerdo común, por lo que el propio juzgado será el encargado de iniciar el proceso de divorcio. El Juez instructor del caso deberá resolver según su criterio la sentencia de divorcio, pudiendo realizarse apelación por sus decisiones pero nunca por la resolución final.

Los costes en este tipo de divorcio suelen ser más caros y costosos para ambas partes, sobre todo por la necesidad de aportar pruebas para el juicio, así como por la dilatación en el tiempo que supone, por lo que siempre es aconsejable procurar formalizar el divorcio con mutuo acuerdo cuando sea posible.

Qué es un juzgado de primera instancia

Los Juzgados de Primera Instancia e Instrucción y sus funciones

El  Poder Judicial español tiene la facultad de administrar justicia en nombre del Rey. Pero, ¿cómo se ejerce dicha justicia? Pues a través de juzgados y tribunales, representados a su vez por jueces y magistrados.

En este sentido, el Poder Judicial se encarga no solamente de juzgar, sino también de garantizar la ejecución de lo juzgado por los tribunales en las diferentes jurisdicciones.

Existen diferentes tipos de juzgados, como los Juzgados de Paz, las Audiencias Provinciales, los Tribunales Superiores de Justicia, la Audiencia Nacional, el Tribunal Supremo, los Juzgados de Primera Instancia e Instrucción, de lo Mercantil, de Violencia sobre la Mujer, de lo Penal, de lo Contencioso-Administrativo, de lo Social de Menores y de Vigilancia Penitenciaria…, y son quienes tienen el ejercicio de la potestad jurisdiccional.

En cuanto a los Juzgados de Primera Instancia e Instrucción, podemos definirlos como aquellos órganos de carácter unipersonal que desarrollan sus cometidos tanto en el ámbito civil como en el penal, y dentro del territorio al que estén circunscritos, que recibe el nombre de partido judicial. El partido judicial lleva el nombre del municipio que le corresponda, según la zona en que se encuentre su sede, y en cada partido puede haber uno o más de dichos juzgados.

En lo que respecta al ámbito civil, sus resoluciones pueden darse por medio de recurso de apelación ante la Audiencia Provincial de la región donde se encuentren ubicados. En cuanto a su función, brindan respuestas a los ciudadanos en las diatribas que puedan ocurrir entre ellos o, en otras palabras, resuelven conflictos entre civiles. Es decir, que tratan los hechos que puedan afectar a la capacidad de obrar de las personas, incluso después de su muerte.

En la rama penal tienen encargada la función de conocer y emitir fallos sobre las causas relacionadas con juicios de delitos leves. Del mismo modo pueden hacer la instrucción de los delitos cuyos procesos vayan a ser llevados por los Juzgados de lo Penal o por las Audiencias Provinciales.

Los Juzgados de Primera Instancia e Instrucción están a cargo de jueces profesionales y son los que se encuentran más cercanos a los ciudadanos y, para comprender mejor sus funciones, a continuación detallamos cuáles son las mismas de manera más específica.

Funciones de los Juzgados de Primera Instancia de tipo civil y penal

  1. Ámbito de lo civil
  • Asuntos civiles entre los Juzgados de Paz del Partido respectivo.
  • Actos de Jurisdicción voluntarios según la Ley.
  • Juicios o Procesos Judiciales no atribuidos a otros Juzgados o Tribunales.
  • Recursos de Ley contra los fallos de los Juzgados de Paz del Partido.
  1. Ámbito de lo penal
  • Procedimientos de Habeas Corpus.
  • Recursos contra los fallos establecidos por los Juzgados de Paz del Partido, según lo contenido en la legislación española.
  • Juicios de faltas que sean de su competencia.
  • Conocer aquellas causas de delitos que por su naturaleza luego deban procesar las Audiencias Provisionales y los Juzgados de lo Penal.

En definitiva, podríamos decir que los Juzgados de Primera Instancia son uno de los órganos de carácter judicial que resultan más accesibles para los ciudadanos de a pie, pues permiten un acceso rápido a los trámites y una respuesta casi inmediata a los problemas y a las injerencias que puedan sufrir en cualquier momento de sus vidas.

Fases del proceso penal en España

El proceso penal en España se compone de dos importantes fases, que son, la puesta de la denuncia o la querella, y el análisis por parte del Juez de la causa denunciada. A su vez, la denuncia o querella puede ser de dos tipos en función de quien la ponga, es decir, una persona concreta o un colectivo. Cuando ese colectivo es el Ministerio Fiscal o la Policía, se denomina al proceso, proceso penal de oficio.

Una vez puesta la denuncia, y al margen de si es un proceso penal o uno de oficio, el Juez es el encargado de estudiar y analizar la viabilidad y el sentido de la misma, lo que deriva en su admisión a trámite o en su retirada. En el caso de que el Juez admita la denuncia, se da comienzo a lo que se denomina como la fase de instrucción del dicho proceso penal.

Los procesos penales en España se enmarcan en la conocida como Ley de Enjuiciamiento Criminal, y según dicha ley son cinco los procesos que se engloban bajo el marco del proceso penal:

  • Procedimiento abreviado.
  • Procedimiento relativo a los delitos leves.
  • Sumario Ordinario.
  • Procesos especiales.
  • Juicios rápidos.

La fase de instrucción y el juicio oral

La conocida como fase de instrucción, o también llamado sumario, es la primera fase del proceso penal y consiste en la averiguación de los hechos constitutivos a priori de delito, según la correspondiente denuncia. En dicha fase han de llevarse a cabo las investigaciones oportunas en torno a quién puede ser el culpable del presunto delito denunciado, así como posibles colaboraciones, circunstancias, causas, consecuencias, etc.

Una vez realizado el dicho procedimiento, se pasa a la segunda fase del proceso penal consistente en un juicio oral. Eso sí, la apertura de un juicio oral significa que el proceso continúa adelante, o lo que es lo mismo, que una vez realizadas las averiguaciones oportunas en torno al delito, se ha considerado que el proceso ha sido realizado de manera correcta. En caso de que esto no fuese así y se presentasen dudas razonables, finalizado el proceso de investigación, podría sobreseerse el caso o dictaminarse como obligatorias unas nuevas diligencias.

Este tipo de procedimiento penal solo puede llevarse a cabo cuando el delito tramitado en la denuncia no conlleve penas señaladas en nuestro Código Penal, con resultado de privación de libertad superior a 9 años. 

El proceso inquisitivo y el proceso acusatorio

En España, en la actualidad, los procesos penales se guían por el llamado proceso acusatorio formal o proceso acusatorio mixto. Este sistema se compone de la llamada propuesta de acusación que no puede recaer, en ningún caso, en la figura del Juez, algo que sí ocurría en los procesos puramente inquisitivos, donde los magistrados sí tenían potestad para dicha acción y eran los encargados de ejercer el poder acusatorio interviniendo de oficio. Eso sí, nuestro procedimiento penal actual recibe el nombre de acusatorio formal o mixto, porque todavía presenta un carácter residual con respecto a la función de los jueces como interventores de oficio, algo que se circunscribe únicamente a la fase de instrucción de una denuncia, y a la función que tiene en esta fase el Juez de Instrucción correspondiente, de dar validez a una denuncia o querella o a sobreseerla. Una vez terminada la fase de instrucción el Juez debe transmitir y trasladar toda la información al Fiscal y al Presidente de la Audiencia Provincial.

En la segunda fase del proceso, de corte totalmente acusatorio ya, es el Fiscal el encargado de ejercer la acusación, que puede ser de tipo particular o popular. Los jueces de instrucción no pueden formar parte del proceso una vez iniciada la segunda fase. El Fiscal hará la calificación final de los hechos y, una vez realizada, deberá hacer saber a un Juez dichas conclusiones para que éste presente el llamado Auto de Conclusión de Sumario, que será necesario para la apertura del Juicio Oral. Una vez elaborado el Auto de Conclusión de Sumario, el Juez que lo haya elaborado deberá hacérselo llegar al Tribunal en el cual se vaya a celebrar el juicio de la denuncia y, de aceptarlo, será el encargado de abrir el procedimiento ya mencionado del Juicio Oral. De rechazarlo, porque no considerase que hubiera elementos suficientes para enjuiciar, podría iniciarse de nuevo el proceso volviendo la denuncia al Juez de Instrucción.

 

Cómo reclamar la cláusula suelo

Qué es la cláusula suelo y cómo se puede reclamar

En la actualidad escuchamos muy a menudo el término de “cláusula suelo” pero, ¿realmente sabemos lo que es? ¿Sabemos si nos afecta y si deberíamos reclamar nuestro dinero por ello?, en este artículo lo aclaramos y si buscas información más detallada pásate por esta página https://www.eliasymunozabogados.com/abogados-clausula-suelo-madrid)

La cláusula suelo es algo que se encuentra en muchos contratos de préstamo y de hipotecas consistente en blindar, dicho de una forma sencilla, los tipo de interés para que nunca favorezcan a la baja. El Tribunal de Justicia Europeo fue el encargado de estimar el carácter nulo de esta cláusula en los casos en los que, a la hora de comercializarse o de firmarse, no brindaran toda la información necesaria para los firmantes. De esta forma muchos bancos maquillaron préstamos de interés fijo como préstamos de interés variable, fijando a través de la cláusula suelo un pago mínimo muchas veces superior a las variaciones sufridas de forma natural por los tipos de interés. Bancos como por ejemplo el BBVA, Cajamar o Novacaixagalicia que, según el tribunal, no actuaron de forma transparente a la hora de establecer las cláusulas de sus contratos de hipoteca. De esta forma se incluía una cláusula techo y una cláusula suelo, por debajo de la cual nunca se pagaría a pesar de que los intereses variaran y se fijaran por debajo de esa cantidad estipulada en la cláusula suelo. O lo que es lo mismo, a pesar de comerciarse como préstamos o hipotecas de interés variable, los intereses estaban pactados de forma fija.

En este tipo de casos, por tanto, los afectados tienen derecho a reclamar todo el dinero que hayan pagado de más en concepto de intereses, aunque eso sí, no se obliga de antemano a las entidades a devolverlo, lo que podría llevar a los afectados a abrir un litigio en el que se pueda demostrar el abuso y la falta de información.

Se estima que el dinero a devolver por las entidades que aplicaron el suelo entre sus cláusulas se encuentra en torno a los 4.000 millones de euros.
El tema de las cláusulas suelo se trata, por tanto, de un asunto muy importante que requiere de toda la información adecuada para que, en caso de resultar afectado por cláusulas abusivas, puedas saber muy bien qué pasos dar y cómo reclamar tu dinero y asesorarte debidamente para enfrentar el proceso.

Pasos y criterios para reclamar la cláusula suelo

• La información que recibiste durante el proceso, tanto en la forma del contrato como por parte de la entidad, nunca fue detallada ni transparente.
• Nunca supiste ni fuiste informado acerca de que la cláusula suelo iba a ser parte fundamental del contrato.
• La medida para reclamar es retroactiva, lo que significa que aunque tu contrato tenga fecha anterior al 2013 (fecha en la que dicta la sentencia el tribunal) podrás reclamar tu dinero.
• La reclamación deberás hacerla de forma completamente individual y nunca de forma colectiva, ya que esto complicaría su resolución.
• Busca un perito que pueda guiarte en el cálculo real del dinero que debería devolverte la entidad financiera.
• Antes de abrir una causa judicial para reclamar el dinero se recomienda llegar a un acuerdo de forma extrajudicial, y para ello es muy importante saber que el Gobierno, en connivencia con el PSOE, firmó en el mes de enero pasado la creación de un mecanismo para resolver estas causas de forma totalmente gratuita. Son varias las entidades que han decidido devolver el dinero a los afectados antes de tener que llegar a juicio por dichas causas, como por ejemplo el BBVA, pero no ha ocurrido así con todas.
• Aunque tu hipoteca esté cancelada la entidad tiene la obligación de informarte sobre si la misma incluía la cláusula suelo.
• Si se da el caso de que reclamases la cláusula suelo a partir de 2013, sin que figurase en la reclamación la fecha de inicio del contrato, sin duda resultará más difícil aplicar el carácter retroactivo, aunque tampoco imposible.
• Existen otras alternativas a la devolución de dinero en el caso de las resoluciones, como por ejemplo llegar a un acuerdo con el banco que suponga la reducción de los plazos mensuales o anuales de la hipoteca. En cualquier caso debería equivaler de igual forma a la cantidad que se haya pagado de más y el cambio deberá quedar reflejado por escrito.

El hecho de que las cláusulas suelo se incluyeran como “cláusulas de adhesión” es lo que convierte el hecho en ilegal, según el Tribunal de Justicia Europeo, puesto que eran condición sine qua non para poder firmar la hipoteca y se camuflaron sin la debida información por parte de los bancos, engañando así a los firmantes que no eran plenamente conscientes de su significado.
La asesoría y la información, en cualquier caso, son vitales para que los afectados puedan ver restablecidos sus derechos con respecto a la temida cláusula suelo.

Procedimiento a seguir si mi inquilino no paga el alquiler de la vivienda

Todo el que posee una vivienda en disposición de ser alquilada, vista la situación de este sector del mercado inmobiliario, posee un tesoro. Sin embargo, al igual que sucede eventualmente cuando los bancos conceden una hipoteca, el propietario siempre alberga la preocupación de no recibir el pago de las mensualidades por parte del inquilino. Sin duda, una indeseable y desagradable situación. Hoy en día es posible protegerse con empresas especializadas en servicios de alquiler seguro que aseguran el cobro de la renta de alquiler en el supuesto de que el cliente deje de pagarlo.

Pero, ¿qué hacer si no tenemos este tipo de seguros y nos encontramos con un impago del alquiler? Aquí vamos a explicarte el procedimiento que debes seguir para solventarla.

Pasos para evitar el impago antes de firmar el contrato de alquiler

Es evidente que no existe ningún elemento que te garantice al cien por cien el cobro de las mensualidades del alquiler. Sin embargo, tomando una serie de medidas, puedes incrementar las posibilidades lo máximo posible. Estas son algunas buenas medidas al respecto:

1. Comprueba la solvencia del inquilino. Para ello, deberás requerirle que te entregue, antes del acto de firma del contrato, que te entregue un contrato de trabajo, varias nóminas, una copia reciente de su vida laboral, su última declaración de la renta, etc.

2. Establece algunas garantías concretas como, por ejemplo, la contratación de un seguro de protección jurídica que, en caso de impago, se haga cargo de las mensualidades adeudadas e, incluso, designe un abogado y procurador para la causa. Asimismo, un aval bancario nunca está de más, al igual que sucede con un aval personal privado. También es recomendable solicitar el pago de una cantidad suplementaria, en concepto de depósito, a la fianza mínima obligatoria.

El inquilino ha dejado de pagar el alquiler: primeros pasos a dar

Aunque tomes todas las precauciones que hemos detallado en el epígrafe anterior, es posible que el inquilino no te abone las cuotas mensuales pactadas en el contrato. Has de saber, en este sentido, que la ley te da el derecho a demandarle tras el primer mes de impago. Sin embargo, ten un poco de paciencia y trata, en primera instancia, de contactar con él de forma amistosa para darle cuenta de la situación. Para ello, utiliza una vía que sea demostrable posteriormente ante un juez.

Nuestro consejo es que, llegado a este punto, notifiques al inquilino la situación de impago mediante un burofax con certificación de contenido y acuse de recibo enviado al domicilio de la vivienda alquilada. Asimismo, también puedes optar por telegrama del mismo contenido o por un aviso por vía notarial. Estos tres sistemas son igual de válidos. Por su parte, todos ellos deben incluir las cantidades pendientes en el momento del envío y la concesión de un plazo suficiente para que proceda al pago.

Tras la notificación amistosa el inquilino sigue sin pagar

El plazo que le concediste al inquilino para el pago de las cuotas ha pasado y estás en la misma situación. ¿Qué hacer? Evidentemente, puesto que no se ha llegado a un acuerdo amistoso, la única opción que te queda es recurrir a la vía judicial. En concreto, debes iniciar un proceso de Desahucio por Falta de Pago, más conocido popularmente como proceso de ‘desahucio exprés’.

Este procedimiento, a pesar de su nombre, tiene por objetivo fundamental lograr que el inquilino abone la cantidad que le debe al propietario. Solo en el caso de que esto no suceda se procede a desalojarle de la vivienda.

En este punto queremos hacer un pequeño paréntesis. Y es que, si el inquilino es solvente y, simplemente, no paga porque no quiere, resulta muy sencillo obligarle al abono de la deuda mediante el embargo de la nomina o procedimiento similar. Sin embargo, si es insolvente, el cobro es prácticamente imposible. Por ello, en estos casos, lo mejor es acordar la resolución amistosa del contrato mediante un acuerdo en el que se le emplace a desalojar la vivienda lo antes posible. De no ser así, el propietario puede acabar teniendo que hacerse cargo de las costas judiciales también.

Fases concretas de la demanda de impago por vía judicial

Una vez que ya conoces las opciones a tu disposición en caso de que tu inquilino no te pague el alquiler, llega el momento de hablarte acerca de cuáles son las fases que debe seguir cualquier procedimiento judicial que emprendas contra él por esta causa:

– Presentación de la demanda de impago en el juzgado de primera instancia que corresponda según el domicilio de la vivienda alquilada.
– Notificación del juzgado al inquilino, enviada a la dirección de la vivienda alquilada, en la que se indique la presentación de la demanda y se especifique la cantidad a la que asciende la deuda. En ella también debe informarse de que, en caso de que esta no sea saldada, se procederá al inicio del procedimiento de desahucio. En caso de no poder contactar con el inquilino a la primera, se volverá a enviar la notificación una segunda vez. Si tampoco se consigue, se seguirá la vía de la publicación de la notificación por edictos.
– Si el inquilino abona la deuda antes de que dé comienzo el juicio, el procedimiento de desahucio se detiene automáticamente salvo que sea la segunda denuncia que recibe por parte del propietario por el mismo hecho o que haya pasado más de un mes sin que haya intentado pagar las mensualidades atrasadas desde que recibió la notificación de la demanda de desahucio.
– Si el inquilino sigue sin pagar la deuda, se procederá al desahucio forzoso. El juzgado será el encargado de dictaminar la fecha en la que acudirá a la vivienda un oficial con el abogado del arrendador para proceder a él.
– En caso de que el inquilino no se marche voluntariamente, el juzgado determinará una segunda fecha en la que se encargará de proceder al desalojo la fuerza pública.
– El juzgado investigará el patrimonio del inquilino para tomar las medidas oportunas que salden la deuda adquirida con el propietario con sus correspondientes intereses de demora y, si fuese necesario, las costas del procedimiento judicial.

Con este último paso se pone fin al proceso judicial de desahucio y el propietario puede recuperar su vivienda. Esperamos haberte sido de ayuda a la hora de comprender este mecanismo judicial.

Diferencia entre antecedentes penales y policiales

Antecedentes policiales y antecedentes penales no son lo mismo, y, sobre todo, no tienen el mismo significado, no son términos equiparables. Como en otras ocasiones, hemos contado con la asesoría de los abogados penalistas del despacho de abogados G. Elías y Muñoz para la supervisión inicial de este artículo.

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Despachos de Abogados: ¿Cuáles son las áreas del derecho y los asuntos judiciales más habituales?

Tras consultar al bufete de Abogados en Madrid G.Elías y Muñoz cuáles son las áreas que más se trabajan dentro de cualquier despacho de abogados, nos han respondido que  son tan variadas como los asuntos y problemas judiciales que puedan aparecer en la vida de los clientes de cualquier despacho de abogados ya sean personas físicas o jurídicas (empresas) Continúa leyendo Despachos de Abogados: ¿Cuáles son las áreas del derecho y los asuntos judiciales más habituales?

Me han despedido sin avisar, estando de baja o embarazada, y no me pagan

Me han despedido injustamente ¿Qué hago ahora?

Son numerosas las ocasiones en que escuchamos alguna de estas frases, Me han despedido sin avisar“, “me han despedido estando de baja o embarazada”, o “me han despedido y no me pagan” 

Si acaban de despedirte por algún motivo que consideres injusto has de saber que la ley te ampara ante este tipo de situaciones. Continúa leyendo…

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¿Cómo se hace una reclamación de cantidad?

Reclamación de cantidad

Una reclamación de cantidad es, en pocas palabras, una demanda judicial interpuesta por un sujeto contra otro con el objetivo de que le pague el dinero que le adeuda. Realizada una consulta al Despacho de abogados G. Elías y Muñoz, nos atestiguan que por lo general este tipo de reclamaciones son muy comunes entre diferentes empresas y autónomos (alegando diferentes causas), y que también son muy habituales entre un trabajador y la empresa para la que trabaja o ha trabajado, si bien es cierto que existen infinidad de supuestos normalizados. En cualquier caso, en este artículo queremos explicarte cómo debes hacerla para que llegue a buen puerto. Continúa leyendo ¿Cómo se hace una reclamación de cantidad?

Divorcio express (mutuo acuerdo) y Divorcio contencioso ¿Qué diferencias hay?

Desde el momento mismo en el que una pareja que ha constituido un matrimonio con anterioridad quiere finalizar la convivencia conjunta, la única forma de disolver de forma legal y con efectos absolutos ese vínculo matrimonial en España es a través del divorcio.

A diferencia de lo estipulado en legislaciones anteriores en nuestro país, en la actualidad ya no resulta necesaria una separación temporal previa, ni tampoco alegar causa alguna para justificar el deseo o la decisión de divorciarse. El deseo de uno de los cónyuges, aun cuando el otro no intervenga en tal petición ni haya expresado un deseo similar, es más que suficiente para iniciar el procedimiento de divorcio.

Pero, al divorcio se puede llegar de dos formas muy diferentes.Se puede negociar la disolución del matrimonio de una forma amistosa o conflictiva, según sea el acuerdo o desacuerdo existente en la pareja. Continúa leyendo Divorcio express (mutuo acuerdo) y Divorcio contencioso ¿Qué diferencias hay?